Exposiciones

Exposición ‘Di que sí…’

Galería Acuadros. Madrid, España. 4 – 26 Noviembre, 2011.

De la magia de los encuentros surgen grandes historias. Contadas a pinceladas por Marina Anaya, nos recuerdan que todos somos transeúntes en busca de la felicidad. Si uno tropieza con ella debe cuidarla para que crezca. Sólo cuando eche raíces en nuestros corazones podrá mantenerse viva. – Lidia Martín Araujo (Periodista)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Algunas obras de la exposición

 

Exposición Itinerante ‘Marina Anaya: Pintura-Grabado-Escultura’

Sala Cultural de Caja España – Caja Duero. Valladolid, España. 3 – 30 Noviembre, 2011.
Sala Cultural de Caja España – Caja Duero. Palencia, España. 21 Diciembre – 15 Enero 2012.
Sala de Santa Nonia de Caja España – Caja Duero. León, España. 8 – 28 Febrero 2012.

Exposición organizada por “Caja España – Caja Duero” con carácter itinerante por diferentes provincias de Castilla y León. En ella se podrán ver obras de los últimos años en las tres disciplinas en las que trabaja Marina Anaya: pintura, grabado y escultura.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Exposición ‘Y llegaste’

Castillo de Santa Catalina y Galería Benot. Cádiz, España. 28 Julio – 23 Octubre, 2011.

“Y llegaste” hasta aquí. Hasta esta carpeta-catálogo de obras de arte. Artesanal, hecha con mimo, sin prisas, igual que nace esta exposición: en unas vacaciones. En su descanso, la artista plástica Marina Anaya siguió creando. Lo hizo sin la presión de la entrega y se dejó llevar en cuadernos y cuadernos de bocetos.

Comenzó en Menorca. Un destino que bien podría aparecer escrito en alguno de sus cuadros. El paisaje de esta isla se fue colando en sus dibujos. Aparecieron los verdes, las aguas marinas, las sirenas y por primera vez los árboles. La vegetación crecía y el viento soplaba con aire nuevo. Y así, sin darse cuenta, ya tenía en sus lienzos el viaje perfecto: días de mar y sol y noches de clubes y cabarets.

Pasaron los días entre abrazos, besos, miradas, pájaros que vuelan, melenas que también vuelan y se sueltan para bailar… Llegaron los cuadros entre fiestas, risas, siestas, despedidas y transeúntes que se cruzan y se encuentran. Y en alguno de esos encuentros surgió la magia. Las ganas de verse y de tocarse. Los brazos con posturas imposibles con tal de alcanzar la caricia. Porque el amor crece, literalmente, en sus cuadros. Los árboles echan raíces en los corazones de personajes que mantienen la frescura del primer trazo. Son figuras imperfectas que guardadas en una maleta continuaron su aventura en Madrid y en Cádiz, las dos ciudades donde la artista tiene taller. El final de un recorrido y el comienzo de sus vidas.

Ahora, frente a este cuaderno de viaje, uno puede decidir destino. Puede jugar con sus fichas. Ordenarlas, desordenarlas, regalarlas, intercambiarlas. Puede coleccionarlas si quiere y descubrir nuevas rutas. Cada grabado, cada boceto, lienzo y escultura, cada ficha es una mirilla que nos descubre el proceso de creación de la artista. El reflejo de una etapa que arrancó en un viaje y ahora termina en tus manos. Un bocado del banquete que nos espera. La exposición más completa de Marina Anaya. – Lidia Martín Araujo (Periodista)

 

 

 

 

 

 

 

 

Exposición Itinerante ‘Haikus’

Taller con Tinta Roja. Málaga, España. Septiembre, 2010. Exposición colectiva.

Exposición colectiva promovida por el TALLER CON TINTA ROJA, en la que nos proponen a diferentes artistas plásticos ilustrar un Haiku. Málaga, Septiembre 2010.

“El viento de otoño

mueve la persiana de bambú

y mi corazón” – Hattori Ranseten

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Exposición ‘Gimlet Bar’

EV Gallery. Shangai, China. 20 Septiembre – 26 Ocubre, 2008.

 Gimlet: en un vaso mezclador ponemos 7 u 8 hielos, removemos para enfriar bien el vaso. Retiramos el exceso de agua. Añadimos 2,5 cl de zumo de lima natural y 2,5 cl de ginebra. Mezclamos bien y vertemos en copa de cóctel.

Abran la puerta y pasen. Hoy es su noche. Olvídense de todo, dejen atrás las frustraciones, los desencantos. Estamos en Gimlet bar. Esta es una noche para soñar despiertos.

Gimlet bar es el título que ha elegido Marina Anaya para esta exposición de pintura en Shanghai. En ella sitúa a sus personajes en entornos cerrados, cálidos, se trata de bares, clubs, coctelerías con farolillos rojos, las paredes empapeladas y un pequeño escenario, como testigos, como cronistas, de una noche que siempre empieza.

El delicado uso de los colores predominando el rojo como abanderado de toda su obra, el dibujo desenfadado que traza el perfil de sus personajes, proporciones imposibles, movimientos irreales, y una omnipresente feliz melancolía, configuran el conjunto de esta muestra.

Cantantes, músicos, barmans, chicas de barra, en esa hora bruja en la que el tiempo se para, el pasado por un rato olvidado deja paso a un futuro incierto. La pasión transpira por los poros y la oscuridad se vuelve cómplice.

La cantante, ya fuera de repertorio, interpreta la última canción para sí misma y para ese hombre que fuma despacio, y la mira sin prisa desde la mesa, sin esperar nada más que aquel instante no se acabe nunca. El bar, refugio de almas abiertas al oscuro de la noche, está a punto de cerrar. El barman prepara un gimlet que compartirá con esa chica deliciosa que lleva toda la noche mirándole desde la barra.

Es una noche para sentir, para vivir, para soñar. Todos esconden otras vidas, historias diferentes, privadas, pero alli y en la fugacidad de ese instante, el tiempo se detiene y todo, todo puede pasar.